Los renglones torcidos de Dios

La historia transcurre en un sanatorio psiquiátrico en el que podemos durante bastante tiempo del libro pasearnos por las instalaciones y conocer diferentes pacientes que allí habitan. Parte que, hay que decir, es la que más he disfrutado del libro. Para documentarse, se ve que el autor se internó en un centro psiquiátrico durante algunas semanas. A pesar de ello, creo que ha reflejado de una forma infantilizada todo lo que allí pudo vivir.